La gran ventaja de comprar un departamento nuevo no es el olor a estreno: es que la ley te da plazos de garantía sobre la construcción que una propiedad usada no tiene. Aprovecharlos depende de que sepas qué cubren y cómo se hacen valer.
Las garantías de la vivienda nueva
La Ley General de Urbanismo y Construcciones establece responsabilidades del vendedor y de los profesionales que intervinieron, con plazos distintos según el tipo de falla. En términos generales se distinguen tres niveles:
- Fallas estructurales, con el plazo de garantía más largo.
- Elementos constructivos —instalaciones, envolvente, impermeabilizaciones—, con un plazo intermedio.
- Terminaciones —pinturas, artefactos, quincallería—, con el plazo más corto.
Los plazos exactos y la forma de contarlos dependen de la normativa vigente al momento de tu operación. Pide a la inmobiliaria que te los indique por escrito y guarda toda la documentación de la compra: escritura, recepción municipal y acta de entrega. Sin esos papeles, reclamar se vuelve cuesta arriba.
¿Qué revisar el día de la entrega?
La entrega no es un trámite de firma rápida. Es tu oportunidad formal de dejar registro de observaciones, y conviene tomarla en serio.
Lleva una linterna, un cargador de celular para probar enchufes, un nivel si tienes y una libreta. Recorre revisando:
- Instalaciones: cada enchufe, interruptor, llave de agua y descarga. Abre todo, prueba todo.
- Puertas y ventanas: que cierren completo, sin roce, con sellos continuos y sin vidrios rayados.
- Pisos y muros: nivelación, fisuras, diferencias de tono, terminaciones en encuentros.
- Artefactos y griferías: funcionamiento, fijación y ausencia de filtraciones bajo lavaplatos y lavamanos.
- Terraza y logia: pendientes hacia el desagüe y estado de la impermeabilización.
- Estacionamiento y bodega: que correspondan a los números de tu escritura.
Todo lo que detectes debe quedar en el acta de observaciones, firmada por ambas partes. Lo que no queda escrito, no existe. Pide fotos y plazo comprometido de subsanación.
Nuevo o usado: el criterio que decide
Un departamento nuevo entrega garantías, eficiencia térmica actualizada y cero mantención inmediata, a un precio por metro típicamente superior. Uno usado puede ofrecer más superficie y mejor ubicación por el mismo presupuesto, con el riesgo de mantenciones diferidas y sin garantía de obra.
Si el presupuesto es la restricción y estás dispuesto a intervenir, revisa smart cost remodeling, donde explicamos cómo una remodelación bien enfocada eleva el valor de una propiedad usada.
Antes de firmar la promesa
Confirma qué está incluido en el precio y qué es adicional, la fecha comprometida de entrega y qué ocurre si se atrasa, el detalle de equipamiento y terminaciones, y si estacionamiento y bodega se venden por separado.
Si el proyecto está en construcción, revisa además proyectos inmobiliarios.
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